Tras una trayectoria de 30 años, 20 discos y una cantidad incontable de escenarios compartidos con su banda, Mikel Urdangarin emprende un nuevo viaje, un regreso a los orígenes, a la canción desnuda, un diálogo íntimo entre el artista, su guitarra y el público. No es un concierto, es casi una confesión, una oportunidad única para escuchar sus canciones tal y como nacieron, en su forma más pura y esencial.